domingo, 11 de octubre de 2009

Obama: ¿Premio Nobel de la Paz o de la Guerra?

Por: Álex Mora Arciniegas
El presidente de Estados Unidos Barak Obama ha obtenido el premio Nobel de la Paz. Dicen los miembros del jurado que han valorado la apuesta del presidente de EEUU por un mundo sin armas nucleares, y por la paz mundial. ¡Qué lumbreras!
Poco hay que decir. Como mucho, reseñar que han premiado a quien aún no ha hecho nada en beneficio de la paz, y sólo "apuesta" por el desarme, algo que no resulta novedoso, pues sus antecesores en el cargo hicieron lo mismo y siempre se quedó todo en promesas vacías. Los cantos de sirena de Obama sobre el desarme, parecen ser tan falsos como él, pues no ignora que EEUU está en pleno declive y, en consecuencia, necesita potenciar, aún más, su poderío militar para generar nuevas guerras que prolonguen su agonía como potencia hegemónica, sede del imperialismo.
Obama, hasta ahora, no ha tomado ninguna decisión determinante en aras de la paz o el desarme. El presidente del país que riega terrorismo y genocidios por todo el mundo, y primer exportador de armas, no tiene intenciones inmediatas de retirar las tropas de Iraq (más de un millón de muertos iraquíes, hasta ahora); no sabe qué hacer con la guerra de Afganistán, donde sus jefes militares provocan matanzas de civiles y hasta el momento Bin Laden pasea las barbas por ahí y no lo atrapan; concede patente de corso a Israel para que continúe masacrando al pueblo palestino; se niega a levantar el bloqueo criminal contra Cuba, autoriza que se instalen siete bases militares en Colombia para controlar Latinoamérica con el pretexto de la lucha antidrogas y amenaza a Irán por desarrollar un proyecto nuclear al que Teherán tiene pleno derecho. ¿A eso le llaman trabajar por la paz y el desarme?
Hace tiempo que el Nobel de la Paz cayó en tela de dudas, incluso Menajem Beguin (un terrorista criminal) obtuvo ese galardón. Está tan trastocado y venido a menos el concurso que basta con fijarse en algunos candidatos (Bill Clinton, o el mafioso Berlusconi) para comprender que necesita regenerarse con urgencia, y retomar su concesión a personas honestas y sin doble moral. Adjudicárselo a Obama es un chiste malo, a no ser que estén pensando cambiar su denominación actual, por la de "Premio Nobel de la Guerra"… Definitivamente, se ven cosas y se ven guevadas como decimos en mi tierra.