jueves, 18 de junio de 2009

El juego sucio de los medios

El vociferante globalizador Mario Vargas Llosa, que se desgañita denunciando "la dictadura de Chávez", enmudeció como por magia frente al genocidio del presidente peruano. Son en realidad compadres de la misma causa y sirven al mismo patrón, que en gratitud los remunera y les crea la ilusión de ser ciudadanos de "primera clase", a diferencia de los nativos catalogados como seres de "cuarta categoría".

Por: Vicky Pelaez
ELDIARIONY, especial para ARGENPRESS.info

Si hubiera tenido que elegir entre el gobierno sin prensa o la prensa sin gobierno, habría preferido el último (Thomas Jefferson, 1787).

Desde la aparición del primer periódico en 1547, todos los gobiernos del mundo han tratado de dominar los medios de comunicación para ocultar la verdad que no les favorece. En estos tiempos de la globalización, que permite a las mega transnacionales apoderarse de la prensa, creando un complejo informativo de agencias de prensa internacionales con capacidad de imponerse a los gobernantes, y crear la opinión pública de acuerdo a sus intereses, la libertad de expresión se ha convertido en un rehén del poder corporativo, la verdad ha sido distorsionada o reemplazada por la mentira o el silencio.

Desde este punto de vista, la reciente masacre de los nativos amazónicos por la policía peruana acabó siendo el resultado del ataque de los nativos contra agentes del orden público que trataron de salvaguardar la democracia. Así, las seis etnias amazónicas, los guardianes de la selva que protegen la tierra ancestral de la privatización y la invasión de las corporaciones, se convirtieron en 'bárbaros e ignorantes agresores', mientras, el estado peruano y su líder Alan García que ordenó dispararles por tierra y aire, fueron presentados como lúcidos demócratas por la prensa globalizada. Por supuesto ninguna agencia de información cuestionó la velada declaración de García sobre la injerencia venezolana, boliviana y ecuatoriana en la tragedia de la semana pasada. Sólo hicieron eco de la versión gubernamental, y no mandaron periodistas a la zona del conflicto. Para qué hacerlo si son fabricadores de la "verdad programada con anticipación".

Por la insinuación contra Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, considerados por las corporaciones energéticas como enemigos de la globalización, Alan García es exonerado de sus pecados y callan el cierre de las radios locales amazónicas y en especial la radio "La Voz de Bagua" que fue la primera en denunciar "la masacre, las desapariciones de más de 60 nativos y la quema de cadáveres no identificados por los militares y la policía". Sin embargo, los intentos de Morales, Chávez y Correa de defender la democracia de la agresiva campaña mediática de los oligopolios nacionales, son denunciados por las agencias como ataque a la libertad de prensa.

El vociferante globalizador Mario Vargas Llosa, que se desgañita denunciando "la dictadura de Chávez", enmudeció como por magia frente al genocidio del presidente peruano. Son en realidad compadres de la misma causa y sirven al mismo patrón, que en gratitud los remunera y les crea la ilusión de ser ciudadanos de "primera clase", a diferencia de los nativos catalogados como seres de "cuarta categoría". El concepto de democracia, que tanto anhela Vargas Llosa, es definido por el departamento de estado norteamericano. Cuando critica la "agresiva actividad" de Hugo Chávez contra los medios privados, el escribidor denuncia persecución de la prensa venezolana.

Felizmente en estos tiempos globalizadores y del Internet, la verdad es muy difícil de ocultar. Las viejas mañas de distorsión y ocultamiento de las agencias, ya no pueden con la avalancha de la comunicación alternativa. Para muestra un botón, a los minutos del cierre de La Voz de Bagua la noticia ya circulaba por el mundo.

miércoles, 17 de junio de 2009

El celibato, entre los misterios de la Iglesia

 El celibato, entre los misterios de la Iglesia

En la Biblia desde el Sacerdote Aarón, (Éxodo 2,27:20 - 2,28:20), hasta el libro de Zacarías, padre de San Juan el Bautista, eran casados y tenían hijos; en ninguna parte del Antiguo Testamento se prohíbe explícitamente las relaciones sexuales consensuales entre adultos solteros heterosexuales, siempre que el valor de la mujer no sea comprometido. Jesús por su parte, la dignifica, donde todos ven una pecadora, él percibe a una persona que sabe amar, (Lc 7,36-50); en sus parábolas no hay diferencia entre hombre y mujer. Después de siglos en los que sus más altos representantes dicen seguir sus enseñanzas, se presenta un gran abismo en esa igualdad del género.

TeleSUR _ 11/06/2009

El obispo auxiliar de la Iglesia Anglicana Paraguaya, Andrés Rodríguez Erben, habló antes de que Benedicto XVI asumiera el papado, sobre la profunda necesidad de una reforma del catolicismo. Se refirió por ejemplo a la derogación del celibato y al marginamiento de las mujeres.

El escritor José Caravias, en su libro Matrimonio y Familia a la Luz de la Biblia, sostiene que la alianza entre hombre y mujer debe reflejar el amor de Dios a su pueblo.

Destaca que "La sexualidad aparece, según la visión bíblica, como una posibilidad de encuentro y de apertura al otro. Según esta visión, no se pueden dar unas normas cuadriculadas sobre cuándo hay ofensa a Dios y si esta ofensa es grave o leve". La Iglesia Católica se ha convertido en una institución experta en imponer ese tipo de reglas.

"Todo está bien si no se nota, parece ser el lema de algunos", denuncia el autor. Para cualquier crítico de las bases conservadoras de la Iglesia, esta frase de Caravias puede atribuírsele a todos los tabúes que se esconden detrás de las vestiduras eclesiásticas.

"Jesús no aguantaba la hipocresía de mucha gente religiosa de su época", recuerda, "por eso se indigna ante la hipocresía sexual de los fariseos, que además eran bastante reprimidos", añade.

En "la estructura eclesiástica, la mujer sólo aparece como el 'objeto de pecado', como la tentadora, como la culebra, como la que le hizo comer la manzana a Adán y como el origen de todos los males del mundo", aseveró en entrevista exclusiva al equipo Web de teleSUR, el Coordinador Nacional del Encuentro Ecuménico Juan Vives (Ecuvives), Javier Arrúe.

El pasado 4 de junio, un total de 133 leoneses (de la provincia de León, España), apostataron de la Iglesia Católica como condena a sus ideas. Una de las razones de la medida fue el rechazo al "trato humillante que dispensa a la mujer" la cúpula religiosa, como lo denunció Herminia Suárez, una de las precursoras de esta iniciativa promovida en los dos últimos años por colectivos feministas.

Apostatar es solicitar al secretario-canciller, "del término cancellarius o el que tiene las llaves de los archivos" de cada obispado, que suprima los datos personales de todos los registros, puesto que se revoca el consentimiento a que la Iglesia posea dicha información. Es lo que la Ley de Protección de Datos contempla como derecho de cancelación o pertenencia.

El papa Benedicto XVI, en ocasión del Día Internacional de la Mujer de este año (2009) dijo: "El día de hoy -8 de marzo- nos invita a reflexionar sobre la condición de la mujer y a renovar el compromiso para que siempre y en cualquier lugar toda mujer pueda vivir y manifestar en plenitud sus propias capacidades, obteniendo pleno respeto por su dignidad". Para creyentes y no creyentes, las palabras del Pontífice no son suficientes, frente a siglos de menosprecio y degradación a los que ha sido sometida la mujer por la estructura eclesiástica.

Surgimiento del celibato sacerdotal

La Iglesia, desde su instauración, no poseía como exigencia para los representantes de su estructura, el celibato obligatorio. Según recuerda el premio Nóbel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, en uno de sus artículos, "Religiones como el budismo, el hinduismo, la Iglesia Católica, a través del tiempo impusieron el celibato a sus miembros, sacerdotes, religiosas y monjes; ésta última, la Católica, tomó esa decisión en el Concilio de Trento (1545-1563), aunque desde hacía mucho tiempo estaba impuesto en la vida monástica".

Lo que no se suele nombrar es otra decisión del mismo Concilio, que señalaba que "los obispos no podrían acumular beneficios y debían residir en su diócesis", porque, evidentemente, es una norma mil veces violada.

Por su parte, Tomás Eloy Martínez escribió en un artículo para La Nación que en 1073, Gregorio séptimo impuso el celibato, guiado por uno de sus teólogos, Pedro Damián, quien había determinado que el matrimonio de los sacerdotes era "herético", es decir, relativo a la herejía, doctrina que dentro del cristianismo es contraria a la fe católica.

"San Pedro, que fue el primer primado de Roma y se pudiera llamar como el primer Papa, era casado, y la mayoría de los apóstoles de Jesús, eran casados, y no sólo en los seis primeros siglos" explicó el entrevistado, Javier Arrúe.

"Definitivamente se establece como norma del Derecho Canónico el celibato sacerdotal en el siglo XVI, (alrededor del año 1545), no en el siglo VI, en el siglo dieciséis, por Paulo III", continuó.

Tras el hecho, numerosos historiadores han manifestado que la decisión de imponer el celibato fue también un medio para evitar que los bienes de los obispos y sacerdotes casados fueran heredados por sus hijos y viudas en vez de beneficiar a la Iglesia.

Arrúe, por su parte, explicó que la Iglesia también impuso el celibato con el fin de hacer de éste una "medida política de control. La disfrazan con toda una serie de principios religiosos, místicos, de pureza, de santidad, pero todo ello no se ajusta a la verdad, porque el sexo no es un pecado en sentido estricto, en cambio, la estructura jerárquica de la Iglesia, pone al sexo como un pecado, pero, de hecho, se convierte en una herramienta muy sutil para poder controlar al clero y a la feligresía".

"Si yo sé que tu estás violando un precepto que yo te puse (el celibato), entonces yo te puedo, o hacerte callar o te puedo silenciar o te puedo cambiar de sitio o te puedo pedir cosas, sabiendo que es una especie de chantaje permanente, porque el comportamiento sexual de un porcentaje muy elevado del clero, en la realidad real, no tiene nada que ver con esos principios que la iglesia propugna como principios morales", añadió.

La mujer dentro de un "celibato imperfecto"

Una vez impuesto el celibato obligatorio, comienza una suerte de agravio sistemático por parte de la cúpula eclesial contra las mujeres implicadas en las relaciones amorosas de los clérigos, una vez que éstas son de conocimiento público.

Según el entrevistado, Javier Arrúe, si en la actualidad se planteara que "los sacerdotes pudieran casarse, todas las leyes que protegen a la mujer, sobre los bienes patrimoniales que son compartidos con los derechos de los hijos, sería realmente 'un golpe demoledor contra esa estructura', construida sobre el poder económico, político, social y moral".

Para entender las razones de ese "golpe", es necesario conocer, entre otros aspectos, la trascendencia de aquella frase pronunciada en una entrevista por el ex obispo Fernando Lugo, presidente de Paraguay, en la que manifestaba que dentro de la Iglesia Católica, la gran mayoría tiene un "celibato imperfecto".

En muchos de los casos de celibato imperfecto, la mujer ha salido perjudicada, pues, una vez que se desata el escándalo, no es el hombre el que, según la estructura de la Iglesia, peca, sino la mujer, que es la que lo induce al pecado.

La cruz de la represión sexual es una carga con la que ya las bases del Vaticano no pueden. "Imagina una especie de organización donde uno de los principios para participar en esa organización es que no se pueda respirar; entonces, todo el que se vaya a meter en esa organización podrá disimular que no respira, pero sabemos que va a respirar, porque, si no, se moriría", ejemplificó Javier Arrúe.

"La sexualidad reprimida dentro de la Iglesia es como en el respirar, el oxígeno. Nadie puede dejar de respirar, y dentro de la Iglesia, es evidente, por los casos que conocemos, y muchos más que no salen a la luz pública, un porcentaje muy elevado de los sacerdotes no cumplen con ese celibato, o con esa pureza que exige la Iglesia. Y lo saben, por eso los protegen; a los pederastas los protegen, a todos los sacerdotes, mientras no se haga pública su relación, los protege tradicionalmente la estructura eclesiástica".

Sotanas: escondite de un tabú al descubierto

Recientemente se conoció que el sacerdote católico hispano Alberto Cutié, fue sorprendido por un paparazzi, mientras besaba a una mujer en una playa de Miami.

Posterior al escándalo, el sacerdote Cutié decidió ingresar en la Iglesia Episcopal, pues ésta no prohíbe las relaciones de pareja ni obliga al celibato que impone Roma a los sacerdotes. Vale destacar que esta iglesia es presidida por la mujer obispo Katherine Jefferts Schori.

"En la estructura eclesiástica, la mujer sólo aparece como el 'objeto de pecado', como la tentadora, como la culebra, como la que le hizo comer la manzana a Adán y como el origen de todos los males del mundo", aseveró en entrevista exclusiva al equipo Web de teleSUR, el Coordinador Nacional del Encuentro Ecuménico Juan Vives (Ecuvives), Javier Arrúe.

También se evidencia el deterioro del cumplimiento de la castidad en la reciente noticia suscitada en Irlanda. Un informe elaborado por una comisión gubernamental irlandesa develó el pasado 20 de mayo, que entre los años 1920 y 1980 miles de niños fueron víctimas de abusos físicos, sexuales y psicológicos en centros educativos católicos; hechos que, según los investigadores, intentó ocultar el Vaticano.

"Yo pienso que, a la larga, los hechos van a obligar a la estructura de la Iglesia a tomar medidas porque, si no, va a seguir derrumbándose como lo hemos visto en Estados Unidos (EE.UU.) y ahora en Irlanda", indicó Javier Arrúe.

La reivindicación de la mujer

"Siempre la mujer en la Iglesia ha aparecido como la que se dedica a lavar los manteles del altar, a tener bonita la iglesia y ponerle flores, pero, en definitiva, siendo la mitad de la población dentro de la Iglesia Católica, han sido ignoradas y realmente echadas a un lado", denunció, Javier Arrúe.

"Cuando se habla del celibato sacerdotal, nunca se tiene en cuenta que tanto en éste, como en el matrimonio, está implícita una mujer que va a compartir con la persona que decida o no decida ser sacerdote", refirió.

Javier Arrúe, en su infancia, asistió a colegios de los jesuitas en España, durante once años. A los 17 años de edad entró como novicio a la Compañía de Jesús, en donde permaneció instruyéndose alrededor de 9 años "soñando con entregar mi vida para ayudar a los más pobres". Durante su formación fue a Quito a la Universidad Católica donde obtuvo su licenciatura en filosofía.

Posteriormente regresó a Venezuela y, cuando le correspondía seguir sus estudios de teología, se vinculó con el mundo campesino del Estado Bolívar. Una vez allí, dejó su preparación eclesiástica. "Renuncié y me fui a vivir con los campesinos, con quienes he compartido 30 años de vida".

Se casó y ahora tienen seis hijos. "Yo mismo atendí a tres partos de mi esposa en plena montaña. Fue una experiencia espectacular, de ver cómo la verdadera creación del ser humano, que nace de la mujer, me llegaba a mis manos directamente".

En la actualidad se desempeña como Coordinador Nacional de Ecuvives, que es una Asociación Civil que agrupa a personas de diferentes creencias y que tiene asignada como una de sus tareas, el hecho de debatir la "dimensión política de la fe".

Arrúe también es diputado a la Asamblea Nacional de la Nación por el Estado Bolívar. "Soy diputado porque el Presidente de la República, Hugo Chávez, pidió que fueran candidatos a diputados personas que nunca hubieran pertenecido a algún partido político".

De esta manera, diferentes gobiernos progresistas de Latinoamérica impulsan desde las bases sociales, el compromiso que debe tener el ser humano con su entorno, que tiene que partir desde los valores de la igualdad y libertad. Mientras tanto, la Iglesia Católica se sigue perdiendo en su afán de esconder verdades.

"No hay ningún acto humano, ninguno, ni el más sagrado, ni el más divino, que si no es libre, no puede tener mérito. ( ... ) Yo creo que la libertad es uno de elementos sustanciales que hacen de la persona humana y de la sociedad humana, algo semejante a Dios", subrayó Arrúe.

Es momento de que se rescaten los verdaderos valores de la sexualidad humana y se deje de profanar el ser de la mujer, y a esa condición humana que lleva a la procreación, una de las potestades de la humanidad, que ni la religión ni la ciencia han logrado superar.

"El mundo está lleno de esos seres incompletos que andan en dos pies y degradan el único misterio que les queda: el sexo", refirió el novelista británico, David Herbert Lawrence (1885-1930)

Mientras que en el siglo V, año 567, San Agustín escribió: "Nada hay tan poderoso para envilecer el espíritu de un hombre como las caricias de una mujer".