METHOS -MIS PENSAMIENTOS-
lunes, 30 de septiembre de 2013
¿QUE HABRÍA PASADO EN EL ECUADOR, SI SE IMPONÍA EL GOLPE DE ESTADO EL 30 DE SEPTIEMBRE DEL 2010?
viernes, 20 de septiembre de 2013
INTERESANTE!!!
Hace
pocos días, Mamud Ahmadinejad culminó su presidencia en Irán, y ahora
vuelve a viajar en bus y a enseñar Ingeniería en la Universidad de
Teherán como cualquier ciudadano de a pie. Dada la imagen que nos es
brindada por la prensa occidental me pregunto:
¿cómo hace un "déspota oriental"
para abandonar su palacio persa
y salir a la calle sin ser linchado
por el pueblo oprimido...?
¿En Irán es posible enseñar en la Universidad,
repleta de estudiantes mujeres a las que se
supone que el régimen de este señor oprime?
¿Les toma examen de ingeniería ahora?
Luego de 8 años de gobierno, Ahmadinejad viaja en tren.
No cobra dietas especiales y vive de sus clases en la Universidad.
No está indicado para sí un derecho de pensión especiales abruma
personas. Y todo esto no es sólo por modestia sino lo que impone a
todos, sin excepción la Constitución de la República Islámica de Irán.
Ahmadinejad es un musulmán devoto, usted puede estar de acuerdo o en
desacuerdo con él políticamente, pero está sujeto al sistema islámico de
gobierno y respeta sus disposiciones, no importa si es "Shia" o
"sunita"...
Tiene su propia opinión política , pero respeta
las "reglas del juego" estipuladas por la Constitución de la República
Islámica.
martes, 17 de septiembre de 2013
La Teología de la Liberación en el Vaticano
LA BONDAD ABSOLUTA DE DIOS PARA CON NOSOTROS
domingo, 11 de octubre de 2009
Obama: ¿Premio Nobel de la Paz o de la Guerra?
jueves, 27 de agosto de 2009
Unasur y el espejo de Uribe
Por: Atilio A. Boron
La Cumbre de la UNASUR en Bariloche tendrá que enfrentar dos gravísimos problemas que abruman a América Latina: el golpe militar en Honduras y la militarización de la región como resultado de la instalación no de una sino de siete bases militares norteamericanas en Colombia.
En relación a lo primero la UNASUR deberá exigirle a Barack Obama coherencia con sus propias declaraciones a favor de una nueva era en las relaciones interamericanas. Como lo hemos reiterado en numerosas oportunidades este golpe es un globo de ensayo para testear las respuestas de los pueblos y los gobiernos de la región. Y si tiene lugar en Honduras es precisamente porque fue ese el país más meticulosamente sometido a la influencia ideológica y la dominación política de Washington.
Fracasada la negociación de la OEA Washington procedió a suspender la emisión de visas para los ciudadanos de Honduras. Medida tibia, muy tibia, pero síntoma de que está tomando nota del clima político imperante en la región. Pero Obama debe hacer mucho más, y dejar de lado el falaz argumento que expresara hace unos pocos días cuando se refirió a la contradicción en que incurrirían los críticos del imperialismo al exigirle ahora que intervenga en Honduras. Es ''irónico'' -dijo en esa ocasión- ''que algunos de los que han criticado la injerencia de Estados Unidos en América Latina se quejen ahora de que no está interfiriendo lo suficiente''.
Sabemos que Obama no está demasiado informado de lo que hacen sus subordinados civiles o militares, para ni hablar de los servicios de inteligencia. Pero debería saber, por ser tan elemental, que Estados Unidos viene interviniendo en Honduras desde 1903, año en que primera vez los marines desembarcaron en ese país para proteger los intereses norteamericanos en un momento de crisis política.
En 1907, en ocasión de la guerra entre Honduras y Nicaragua, tropas estadounidenses se estacionaron durante unos tres meses en las ciudades de Trujillo, Ceiba, Puerto Cortés, San Pedro Sula, Laguna y Choloma. En 1911 y 1912 se reiterarían las invasiones, en este último caso para impedir la expropiación de un ferrocarril en Puerto Cortés. En 1919, 1924 y 1925 fuerzas expedicionarias del imperio volverían a invadir Honduras, siempre con el mismo pretexto: salvaguardar la vida y la propiedad de ciudadanos norteamericanos radicados en este país. Pero la gran invasión ocurriría en 1983, cuando bajo la dirección de un personaje siniestro, el embajador John Negroponte, se establecería la gran base de operaciones desde la cual se lanzó la ofensiva reaccionaria en contra del Sandinismo gobernante y la guerrilla salvadoreña del Frente Farabundo Martí.
Obama no puede ignorar estos nefastos antecedentes y por lo tanto debe saber que el golpe contra Zelaya sólo fue posible por la aquiescencia brindada por su gobierno. Lo que se le está pidiendo es que Estados Unidos deje de intervenir, que retire su apoyo a los golpistas, único sustento que los mantiene en el poder, y que de ese modo facilite el retorno de Zelaya a Tegucigalpa. La Casa Blanca dispone de muchos instrumentos económicos y financieros para disciplinar a sus compinches. Si no lo hace es porque no quiere, y los gobiernos y pueblos de América Latina deberían sacar las conclusiones del caso.
En relación al segundo problema, las bases norteamericanas en Colombia, es preciso decir lo siguiente. Primero, que el imperio no tiene diseminadas 872 bases y misiones militares a lo ancho y largo del planeta para que sus tropas experimenten las delicias del multiculturalismo o de la vida al aire libre. Si las tiene, a un costo gigantesco, es porque tal como lo ha dicho Noam Chomsky en numerosas oportunidades, son el principal instrumento de un plan de dominación mundial sólo comparable al que en los años treintas alucinara a Adolf Hitler.
Pensar que esas tropas y esos armamentos se desplegarán en América Latina para otra cosa que no sea asegurar el control territorial y político de una región que los expertos consideran como la más rica del planeta por sus recursos naturales -acuíferos, energéticos, biodiversidad, minerales, agricultura, etcétera- constituye una imperdonable estupidez. Esas bases son la avanzada de una agresión militar, que puede no consumarse hoy o mañana, pero que seguramente tendrá lugar cuando el imperialismo lo considere conveniente. Por eso la UNASUR debe rechazar enérgicamente su presencia y exigir la suspensión del proceso de instalación de las bases. Y, además, aclarar que este no es un ''asunto interno'' de Colombia: nadie en su sano juicio puede invocar los derechos soberanos de un país para justificar la instalación en su territorio de fuerzas y equipamientos militares que sólo podrán traer destrucción y muerte a sus vecinos. Cuando en los años treinta Hitler rearmó a Alemania los Estados Unidos y sus aliados pusieron el grito en el cielo, sabedores que el paso siguiente sería la guerra, y no se equivocaron. ¿Por qué ahora sería diferente?
Segundo: mientras Uribe sea presidente de Colombia no habrá solución a este problema. Él sabe, como todo el mundo, que Estados Unidos ha venido confeccionando un prontuario que no cesa de crecer en donde se lo califica de narcotraficante y de cómplice de los crímenes de los para militares. En 2004 el Archivo Federal de Seguridad de Estados Unidos dio a conocer un documento producido en 1991 en el que se acusa al por entonces senador Álvaro Uribe Vélez de ser una de los principales narcotraficantes de Colombia, referenciado como el hombre número 82 en un listado cuyo puesto 79 ocupaba Pablo Escobar Gaviria, capo del cartel de Medellín. El informe, que puede leerse en http://www.gwu.edu/%7Ensarchiv/NSAEBB/NSAEBB131/dia910923.pdf asegura que el hoy presidente colombiano ''se dedicó a colaborar con el cartel de Medellín en los más altos niveles del gobierno.
Uribe estaba vinculado a un negocio involucrado en el tráfico de narcóticos en Estados Unidos. Su padre fue asesinado en Colombia por su conexión con los narcos. Uribe trabajó para el Cartel de Medellín y es un estrecho amigo personal de Pablo Escobar Gaviria ...(y) fue uno de los políticos que desde el Senado atacó toda forma de tratado de extradición.'' Por lo tanto, Uribe no tiene ningún margen de autonomía para oponerse a cualquier pedido que provenga de Washington. Su misión es ser el Caballo de Troya del imperio y sabe que si se resiste a tan ignominiosa tarea su suerte no será distinta de la que corrió otro personaje de la política latinoamericana, presidente también él: Manuel Antonio Noriega, quien una vez cumplida con la misión que la Casa Blanca le asignara fue arrestado en 1989 luego de una cruenta invasión norteamericana a Panamá y condenado a 40 años de prisión por sus vinculaciones también con el cártel de Medellín. Cuando Noriega dejó de ser funcional a los intereses del imperio pasó velozmente y sin escalas de presidente a prisionero en una celda de máxima seguridad en los Estados Unidos.
Ese es el espejo en que día y noche se mira Uribe, y eso explica su permanente crispación, sus mentiras, y su desesperación por volver a ser elegido como presidente de Colombia, convirtiendo a ese entrañable país sudamericano en un protectorado norteamericano, y a él mismo en una suerte de procónsul vitalicio del imperio, dispuesto a enlutar a todo un continente con tal de no correr la misma suerte que su colega panameño.
sábado, 25 de julio de 2009
Cuatro razones para el estupor entre Correa y las FARC
"No veo cuál pueda ser el problema, caso de que fuera cierto y no otro montaje más de ciertas centrales de supuesta inteligencia con la complicidad de los grandes medios de comunicación, de que Correa recibiera, como candidato a la presidencia de Ecuador, ayuda económica de las FARC".
Nunca he podido entender porqué es delito recaudar en la calle fondos para apoyar la resistencia iraquí contra los ejércitos de ocupación y no lo es financiar esa misma ocupación a través de la banca, o porqué es punible captar combatientes, así sean suicidas, para defender tu país y no lo es abrir una empresa que reclute mercenarios que emplear en la guerra.
Por ello no veo cuál pueda ser el problema, caso de que fuera cierto y no otro montaje más de ciertas centrales de supuesta inteligencia con la complicidad de los grandes medios de comunicación, de que Correa recibiera, como candidato a la presidencia de Ecuador, ayuda económica de las FARC.
En cualquier caso reconozco que a mi también me sorprendió la ''noticia''.
En primer lugar porque puesto a financiarse con fondos extranjeros parece más lógico haber acudido a Chávez, que como presidente de un estado petrolero lo supongo en capacidad de manejar más recursos que una organización armada y clandestina.
Si como aseguran ciertos medios las FARC tienen que recurrir a los secuestros para autofinanciarse, no parece tener demasiada lógica administrativa que desvíen los recursos que no tienen en veleidosas apuestas electorales. Más todavía si, como insisten los mismos medios, el ''narcoestado'' venezolano podía hacerlo en mayor cuantía y con más libertad y discreción.
En segundo lugar me sorprendió la noticia porque la información no había tenido su origen en el inagotable ordenador de Raúl Reyes, imperecedera fuente de sorpresas al que todavía le restan notables exclusivas.
En tercer lugar me extrañó que no fuera al revés, que no fuera Correa, presidente ecuatoriano que, por cierto, ganó las elecciones por amplio margen no obstante las generosas subvenciones de que gozaron sus opositores, quien financiara a la guerrilla colombiana. Al fin y al cabo, por más agujeros que registren las arcas de Ecuador, supongo que su Banco Central dispone de más efectivo que la hucha guerrillera.
Pero en cuarto lugar y, sobre todo, si algo me ha sorprendido de esa ''noticia'' cuyo amplísimo eco en los grandes medios de comunicación no ha esperado a mayores confirmaciones, a menores tampoco, es el hecho de que Correa tuviera como candidato que depender económicamente de una guerrilla, según los mismos medios, en franco deterioro, carente de respaldo popular, aislada y derrotada, y a punto de rendir su lucha y objetivos.
No entiendo porqué Correa no se financió su campaña como es público y notorio se financian todos los candidatos que los Estados Unidos y Europa promueven e imponen en América y el mundo.
No digo ya captar recursos apelando a modelos como el plan Irán-Contras, con su correspondiente tráfico de armas y de drogas, o prescindir, incluso, de la insegura vía electoral para haber procedido, como en Honduras, en base a una ''destitución forzada y constitucional'' del legítimo presidente, sino haber recurrido a la gran banca, a los grandes mecenas que dirigen los centros de poder, a los dueños del mercado mundial, al propio
Departamento de Estado de los Estados Unidos y sus cómplices europeos que en el mundo apoyan con dinero público humanitarias guerras, incruentos golpes de Estado, beneméritas asonadas, compasivas huelgas y misericordiosas matanzas.
Eso sí que no lo entiendo.


